ORIENTACIONES PEDAGÓGICAS PARA LA INCLUSIÓN DE ESTUDIANTES EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD

hoja con titulo de orientaciones pedagógicas
Las tendencias educativas de «Educación para todos» invitan a las instituciones a pensar sobre la responsabilidad social que se genera frente a los educandos y sus diversidades. De esta manera, la escuela debe ser el centro de dinámicas inclusivas que no sólo se centren en la discapacidad, sino que también
 reflexionen sobre
 el verdadero sentido que adquiere la inclusión que es «equidad y calidad para todos los estudiantes» (Giangreco, 1997).
 
La inclusión en el campo educativo es un proceso que está comenzado a trasformar maneras de pensar, actuar y sentir frente a la discapacidad en el país. En ese sentido «la educación inclusiva no puede ser asumida como un cambio en la educación especial o una continuación de la integración, sino como un cambio social y por ende una trasformación educativa» (Aguilar, 2004. p. 16). Un proceso de educación inclusiva implica asumir la discapacidad desde un punto de vista contextual en el que son determinantes las barreras para el aprendizaje y participación existentes, las cuales «surgen de la interacción entre los niños(as) y sus contextos; las personas, las políticas, las instituciones, las culturas y las circunstancias sociales y económicas que afectan a sus vidas». (UNESCO, 2000. p. 2). 
 
La condición de discapacidad o barreras para el aprendizaje tiene grandes implicaciones sociales en cuanto que vivir y aprender juntos es una experiencia humana transcendental  para alcanzar la potenciación de capacidades (Moriña, 2006).
 
Por consiguiente, la inclusión de estudiantes en condición de discapacidad exige en primer lugar la reformulación de los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) en busca del derecho a la educación y atención única a los estudiantes, teniendo en cuenta sus necesidades para el proceso de enseñanza-aprendizaje dentro de un contexto educativo. 
 
El presente trabajo aborda las diferentes propuestas pedagógicas que buscan generar una escuela inclusiva, donde cada actor en el contexto educativo influya de manera significativa en un estudiante en condición de discapacidad, respetando siempre sus estilos particulares de aprendizaje